A Rodrigo lo conocemos hace un par de años y ahora que encontró al amor de su vida nos escribió para que fueramos los fotógrafos de su matrimonio. Una semana antes del gran día decidimos partir literalmente a la punta del cerro y hacer una sesión preboda que pudieran atesorar mientras disfrutan su amor y la llegada de Julieta.

A sólo 20 minutos de Santiago nos encontramos con un paisaje impresionante donde lo único que se escuchaba era el viento y los pájaros. Escenario ideal para que Rodrigo & Camila se relajaran, regalonearan y pudieramos hacerles estas fotos.