Ken & Yi-Ting son taiwaneses y los conocimos en un hostal en Florencia. Conversando de la vida y los viajes nos dimos cuenta que coincidiríamos los días que estaríamos en Venencia, así que fijamos esa mágica ciudad como punto de encuentro. Descubrimos que había una isla a 40 minutos de viaje que era mucho más tranquila y se veía como Valparaíso, pero plano. Burano. ¡El lugar perfecto! Era una isla llena de colores, gente buena onda y muchos rincones hermosos.