Camila & Felipe se casan este fin de semana y querían una sesión de fotos de preboda que fuera en la ciudad, por eso consiguieron con un amigo una hermosa azotea en pleno Santiago.

Unos novios demasiado motivados, entre todos armamos un set romántico con luces de colores, cojines, mantas y mucho cariño. El día estaba nubladísimo, y Felipe esperó toda la tarde que el cielo abriera para tener un bello atardecer. De pronto, el cielo se transformó en una explosión de naranjo, rojo y violeta. ¡Todo fue puuuura magia! Les dejamos la hermosa galería de esta improvisada sesión.